Emilia Attías
Circo Beat
Su carrera meteórica la llevó de las gráficas a la tele. Inquieta, este verano debutó en el teatro, y se convirtió en vedette. Divertida y hermosa por donde se la mire, es con apenas 18 años la chica del momento.
Emilia es un camioncito con acoplado, tiene ojos de leona, boca
de Angelina Jolie, demasiada actitud y medidas más que perfectas:
92-60-92. Una pregunta: ¿Qué más podemos pedirle
a la vida? -¿Sos la modelo del verano?
-¿Qué? Noo, no creo. Por suerte estoy teniendo mucho trabajo,
estoy a full, y eso me pone re contenta. Ahora estoy a pleno con la obra
que encabezan Miguel Angel Cherutti y Reina Reech en el teatro Neptuno,
de Mar del Plata. Estrenamos el 16 de diciembre y desde entonces no paramos.
Estoy muy metida con eso. Tengo que bailar mucho, hago tres musicales.
Además, sigo con el programa en Canal 9, con Ayer te vi. Estamos
arreglando para seguir durante todo el 2006… -¿Y el relax para cuando? No vas a tener vacaciones, entonces…
-Y… no, es un veranito muy movido. Además tengo que hacer
presencia en Punta del Este, mucha joda no voy a tener hasta que pase
esto. Pero seguro que me voy a tomar unos días en marzo, porque
el año que viene también va a ser a full: sigo con el programa
y, seguramente, haga una ficción y algo de cine independiente.
-Pasaron unos meses desde tu última producción en
H. ¿Qué cosas cambiaron en vos?
-Cambiaron mucho las cosas, esa es la verdad. Obviamente, la repercusión
es más grande. Yo lo tengo claro, esto es así: cuando más
salís en las revistas laburando, las puertas se te abren más.
Pero también tiene un lado que no me gusta: los hombres son cada
vez más guasos, te reconocen por la calle y tienen actitudes feas.
Te gritan cosas, barbaridades… -¿Como qué?
-No sé bien, pero la actitud no me gusta. A mi me gritaban "Ey,
Emilia, te vi en Hombre, estás para partirte al medio", cosas
así. O sino te encaran mal en un boliche. Agarran por el lado guaso
y se olvidan de la caballerosidad. -Eso está muy mal. Vos sos una dama… ¿Seguís
de novia?
-No, no estoy de novia. Me encantan las relaciones de pareja, pero es
difícil mantenerlas con este trabajo, es raro que los hombres se
lo banquen. Pero ojo, yo también creo que a veces es difícil
porque ando de un lado para el otro. Igual, creo que el problema está
en ustedes. Cuando quieren algo simple son avasallantes, te encaran de
una, se hacen los cancheros. Pero para algo más serio, se ponen
celosos o posesivos. Te dicen "Sos mía". ¡Nooo,
yo no soy de nadie, nene! Creo que para estar bien con alguien es cuestión
de saber cómo manejarse. -Supongo que la fama ahora también atrae más. ¿Los
ex empiezan a llamar?
-Hmmm… No. Saben cómo soy: los mandaría a la mierda
enseguida.
-Nos contaron que la música electrónica te puede. ¿Fuiste
a la Creamfields?
-Tuve que ir por un tema de promoción, pero igual seguro que iba
a ir con mis amigas. Somos de salir, ir a bailar. Pero preferimos juntarnos
en casa, ir a tomar algo o a fiestas en casas de amigos. Sino, teatro
o cine… -¿Cómo es tu grupo de amigas? ¿Descontrolan?
-Nos divertimos mucho. Yo soy muy casera pero me encanta hacer de todo:
ir al casino, a bailar… A veces me joden un poco y me voy a algún
lugar alejado para que no me reconozcan. No sé, como a un boliche
en La Plata, por ejemplo... Pero soy muy sana. La locura mía pasa
por hacer cosas divertidas, no por pasarse de alcohol y terminar para
atrás. -Hace poco, en la otra nota que te habíamos hecho, no quisiste
contestar qué cosas te ponían hot. Vamos por la revancha…
-No sé, eso es un tema de intimidad, no me gusta compartir esas
cosas. Pero sé que esa respuesta no te convence, ¿no?…
Bueno, te la contesto: para mí es mucho más excitante la
actitud de un hombre que cualquier cosa. Eso: me calienta la actitud.
-(Eso nos sobra). Ahora, que hace calor… ¿cómo
dormís?
-Con poca ropa. No sé, algo cómodo. Ahora, por ejemplo,
duermo en musculosa y un shortcito.
-La vez pasada nos decías que el hombre perfecto tenía
que saber levantarte con humor. ¿Y para acostarte, cómo
tiene que ser?
-El buen humor lo tiene que tener él. Obviamente la parte física
cuenta, pero no es todo. Un tipo con humor y mucha inteligencia podría
decirse que tiene muchas chances…
-Actitud, humor, inteligencia… ¡Tenemos muchas posibilidades!
-Pará, pará… ¿Esto es una nota o un levante?
Mirá que no me gustan los pibes que te van con el verso, eh. -¿Cómo seducís?
-Soy sutil. Trato de usar mi personalidad. Seduzco con el misterio, con
la inteligencia, con la mirada, con el caminar… No me gusta lo grotesco… -¿Sos de encarar?
-Sí, me gusta seducir, jugar… Y me gusta cuando el hombre
me da ese lugar, ese espacio. Hay hombres que se te tiran encima. Pero
tiene que haber seducción de parte de los dos. Creo que el que
te deja que lo encares, es porque te respeta. -¿Qué es lo primero que le mirás a un tipo?
-La actitud. No sé cómo explicarte, pero tiene que tener
actitud. Físicamente, me gustan los morochos. Ah, y me encantan
las bocas de los hombres, eso lo miro bastante.
-¿Cómo seria la noche de sexo perfecta?
-Con buena música, como un blues, un ambiente cómodo y cálido.
Tiene que se íntimo. Lo íntimo calienta… -¿Con qué te pueden?
-Con la inteligencia y el respeto. El hombre tiene que tener una mezcla
de buen humor y misterio. Y mucho tacto: tiene saber cómo actuar
en todo momento. Sí, eso incluye el sexo.
-¿Una fantasía que tengas?
-No, esa me la guardo, es parte de mi intimidad.
-Ultima vez que fuiste a un sex shop.
-Nunca fui. Pero eso podría llegar a ser una parte de esa fantasía
que no te quiero contar.
-Bueno, aunque sea contanos el lugar más raro donde tuviste relaciones.
-(Piensa) Esperá, que soy medio lenta para acordarme… Ah,
ya sé. En un árbol. -¿Arriba o abajo?
-¿Yo o el árbol? Abajo del árbol, escondidos. Pero
yo arriba.
Por Tommy Ohanian / FOTOS: Fernando Venegas / Produccion: sol alegre