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Campo minado
De Ushuaia a La Quiaca las leyes impulsadas en los 90, que continúan vigentes, facilitan la explotación a cielo abierto, un método de extracción mineral prohibido en buena parte del planeta por sus efectos contaminantes.
Hay que imaginar una montaña de 5.200 metros que se vuela entera, y debajo de ella se hace un agujero gigante de donde se extrae roca con mineral. Una vez que se saca esa montaña, se muele, con tamaños que van desde un puño a una pulgada. Posteriormente la roca obtenida en esa molienda es sometida el proceso de extracción del mineral, que en la mayoría se hace con lixiviación que, en términos vulgares, sería bañar la roca con cianuro para obtener una solución donde en forma líquida aparezcan los minerales”. Ricardo Vargas grafica la escena con precisión cartográfica. El hombre que preside Apta, la asociación sanjuanina que nuclea a los prestadores de turismo aventura, tuvo que especializarse forzosamente en geología. Sin quererlo, desde hace algunos años debe lidiar con corporaciones que desarrollan en la región donde vive un nuevo concepto en extracción mineral: la Mega-minería.
En el rubro, las imágenes del minero ingresando por un tubo, pico y pala en mano, para luego salir con el carrito repleto de minerales, no existe más. Lo que se conoce como “nueva minería” es una industria tecnificada que utiliza el método a cielo abierto, con implementación de cianuro para la extracción del mineral. Como debe mezclárselo con agua, todas las explotaciones de minerales en el mundo están asociadas a lugares con mucha biodiversidad, nacientes de ríos, y normalmente los proyectos están distanciadas de centros urbanos, “motivando a que lo que no se ve, no se defiende”, agrega Vargas. Mineral, agua dulce, cianuro. Un cóctel que quema.
Con el precio internacional del oro a 998 dólares la onza –el más alto de los últimos 30 años-, las empresas compiten por establecerse en lugares propicios para la explotación. Por lo general, salen de sus países de origen por los rigurosos controles ambientales e impositivos a los que son sometidos, y buscan sistemas legales endebles para maximizar beneficios. En Argentina, las mineras extranjeras no pagan impuestos a los combustibles, como así tampoco tasas de importación, ni deben liquidar divisas y, por la Ley de Inversiones Mineras (25.161), el tope de regalías que dejan en el país es del 3%. Mecanismo propicio para la tropa de multinacionales que impulsaron una nueva fiebre de oro, plata y cobre, pero ahora utilizando modernos y peligrosos métodos de extracción denunciados por distintos organismos. Como bien lo explica Chuni Botto, representante de la ONG esquelense “No a la mina”: “la minería extrae, no produce. Sacan, se llevan un recurso no renovable que nos pertenece y dejan a las comunidades apenas monedas y un gran impacto ambiental y social. Esto es saqueo y contaminación”. Vargas redobla: “no sólo eso; esto llevará a que en el futuro todas las cuencas hídricas que bajan de la Cordillera de Los Andes estarán tan o más contaminadas que la actual cuenca Riachuelo-Matanza”.
Cuyo: 185 proyectos
En la Cordillera de los Andes se encuentra el 3% del oro del mundo. Lo que en principio explica el interés que despierta en las grandes empresas mineras, en su mayoría canadienses. Sólo San Juan alberga 181 proyectos de explotación, de los cuales 36 ya están en exploración avanzada. Paradójicamente, es la provincia que contiene la mayor cantidad de áreas protegidas de la Argentina. Parques nacionales, parques naturales, el imponente Valle de la Luna -Patrimonio Natural de la Humanidad- y una gigantesca reserva de biosfera, la Reserva San Guillermo, uno de los sistemas bióticos más importantes del mundo.
En la provincia, es Veladero el mayor emprendimiento minero. El lugar se encuentra a 300 kilómetros al noroeste de la capital provincial. Allí, y desde que en octubre del 2005 la empresa canadiense Barrick Gold comenzara con la extracción de oro, las protestas se sucedieron una tras otra. El gobernador José Luis Gioja, otrora menemista y hoy aliado K, es el blanco de las críticas. Su férrea defensa de la actividad minera se complementa con la ejecución de una ley que sanciona –hasta 30 días de arresto- a cualquier individuo que proteste contra el desarrollo de la minería. Barrick Gold, que emplea el método a cielo abierto, ya anticipó que trabajarán 25 años en el yacimiento, donde planean extraer algo más de 13 millones de onzas de oro. Veladero (dicen los estudios) contiene menos de 1 gramo de oro por tonelada de roca. Basta imaginarse cuántas toneladas de cerro deberán destruir para producir, apenas, una alianza de compromiso. La misma empresa anunció para septiembre el inicio de Pascua Lama, el mayor proyecto minero binacional entre Argentina y Chile. “De ese modo, entre Veladero y Pascua Lama se usarán 57 millones de litros de agua dulce por día durante 25 años. Entre los dos hay 32 millones de onzas de oro que cotizan a 998 dólares cada una y obtenerla cuesta 179 dólares”, resume Vargas. Cabe destacar que, como las normativas medioambientales son más exigentes en Chile, todo lo que se explote del lado chileno será lixiaviado en suelo argentino, utilizando agua dulce argentina.
Sur: oro y plata
“Esta política minera fue impulsada por el FMI y el Banco Mundial, impuesta en más de 70 países con la modificación de los códigos mineros. Fue aplicada en nuestro país en la década de los 90”, desmenuza Botto. Al igual que en otros rincones del territorio nacional, Esquel vive días de incertidumbre y desesperación. Allí, la empresa norteamericana Meridian Gold insiste en seducir a los pobladores con los “beneficios” de la explotación minera, pese a que en el 2003 el pueblo se pronunciara en contra de la actividad minera mediante consulta popular. El Desquite es el proyecto de Meridian Gold que planea la extracción a cielo abierto –con utilización de cianuro- de oro y plata, a tan sólo 12 kilómetros del centro de la ciudad. La lucha de sus pobladores accionó como punta de lanza en otras comunidades, no sólo argentinas sino también latinoamericanas, para frenar la explotación minera. “Nuestra pelea sirvió para concientizar que la actividad minera afecta el suelo y el agua, contamina el aire por los polvos tóxicos en suspensión, y acciona en la salud de las personas, en la flora y la fauna y en la economía por los vergonzosos beneficios fiscales que tiene.”, enumera Botto. Y agrega: “Otro factor es el de la energía, ya que las mineras necesitan 1600 kwats por hora para sacar 1 onza de oro. Los gobiernos nos hacen cuidar la energía, pero se la proveen subsidiada a las mineras a escalas descomunales. Durante la emergencia energética del año pasado las empresas no tuvieron que parar sus máquinas como muchas industrias argentinas”.
Norte: cobre y oro
Minera Alumbrera es la mina más grande del país. Desarrollada por un conglomerado de empresas -la suiza Xstrata Cooper y las canadienses Goldcorp y Northern Orion- opera desde octubre de 1997 en Andalgalá, Catamarca, un pueblo de 12 mil habitantes. Tiene una facturación anual de 680 millones de dólares gracias a la exportación de 200 mil toneladas anuales de cobre y 23 mil toneladas de oro. La empresa extendió la vida útil del yacimiento hasta el 2016. Según estimaciones, la minera consume casi el 80 % de la energía que produce El Chocón. “Desde la instalación de la minera comenzó una corrupción social, política, educativa, cultural y ambiental. La realidad de Catamarca muestra cómo los representantes planifican la miseria y la pobreza con sólo dos planes: enriquecerse a costa del pueblo, e imponer la idea de que la explotación minera es la única opción de progreso para Catamarca y el país”, expone Ruth Vega, la catamarqueña que impulsó una denuncia por derrame contra la minera, recientemente avalada por la justicia. Y apunta sus cañones: “Esto sucede gracias a la complicidad de algunos actores de la provincia, como la Iglesia -a través del Obispo-, todos los gobernantes, la Universidad de Catamarca y las cámaras de empresarios mineros”.
Según numerosos estudios, Minera Alumbrera destruye diariamente 340 mil toneladas de roca y utiliza 100 millones de litros de agua diarios que extraen del acuífero Campo del Arenal. “Cabe destacar –interrumpe con ironía Ruth- que ellos hicieron una aclaración pública con respecto al consumo del agua. Dijeron que no usan 100 millones de litros de agua por día, sino 64. ¿Eso me tiene que tranquilizar?”. Por otra parte, sólo en los últimos dos años, hubo cuatro derrames del mineraloducto, “y la contaminación fue probada no sólo por Gendarmería Nacional, sino también por la Federación Ambiental de Tucumán y la Comisión Nacional de Energía Atómica, detectando la presencia de metales pesados en las napas debido a los sucesivos derrames en Tucumán, lo que le significó el procesamiento a Julian Rooney de Minera Alumbrera”, agrega Sergio Martínez, empleado judicial de la provincia.
Sierras de uranio
En enero de este año las asambleas autoconvocadas de Córdoba festejaron exultantes. Fue entonces cuando el gobernador Juan Schiareti anunció, mediante decreto 80/2008, la prohibición de la explotación minera en “las cuevas de Ongamira”. Decreto que aún no fue publicado en el Boletín Oficial, por lo que legalmente la ordenanza no tiene vigencia. “Es más, personal de la propia Secretaría de Minería nos manifestó que no se va a publicar”, confiesa Marina Martínez Meijide de la ONG “Ongamira Despierta”. Por ello, los vecinos de la zona continúan alertas a las constantes exploraciones que se hacen en la zona. Según le confió a Hombre el periodista cordobés Francisco Chiachieta “en Nono se están haciendo búsquedas de uranio, metal de enorme valor que también se extrae por método de lixiviación”.
Para el colectivo “Ongamira Despierta” las responsabilidades de la situación actual recaen en el gobierno nacional, quien por omisión o connivencia mantienen silencio. Los ambientalistas sostienen que la empresa canadiense Barrick Gold auspició la campaña de la presidente. Además, uno de los emprendimientos metalíferos a cielo abierto que emplea cianuro es Cerro Vanguardia, ubicado en Santa Cruz, y data de la época en que Néstor Kirchner era Gobernador.” La denuncia es compartida por la investigadora y especialista ecológica Mirta Antonelli: “la situación actual de la Argentina en relación con esta explotación minera es de entrega total a los capitales privados, casi excluyentemente transnacionales. ¿Por qué? En los 90 se promovió y sancionó un corpus normativo por el cual el Estado se autoinhibe para explotar el subsuelo, cediendo así la riqueza del subsuelo de manera exclusiva a los capitales privados. El gobierno de Kirchner lejos de producir una nueva legislación sobre esta economía extractiva, ha elevado la minería al rango de plan nacional, ratificando así la entrega de la década pasada”. |