|
E. MACAYA MARQUEZ
Seguro que cuando naciste ya hablaba de fútbol en la tele. Un milagro de supervivencia que se explica porque cuando lo escuchás, te das cuenta de que sabe. Tiene una agachada: va al Mundial con su jermu. ¡Eso es pressing!
- ¿Como anda con la playstation?
- Mal, no soy un tipo que esté al tanto de las últimas novedades de la tecnología.
-¿Cuál fue el último chiche que compró?
- No compro chiches, compro cosas útiles: el teléfono y la notebook, que pocas veces va conmigo…
-Es de la época de la máquina de escribir…
- Claro, me compré la Remington para hacer un libro hace unos quince años y la gasté. La computadora no deja que los chicos tengan buena ortografía. Mis alumnos en la universidad están acostumbrados a que la computadora les corrige todo. Que aprendan en otro lado, yo no enseño idioma.
- ¿Es jodido como profesor?
- Para nada. Yo no enseño periodismo, enseño futbol y me interesa que aprendan cosas como qué pasa con un pibe a los 6 años, a los 13, a los 30 y pico… La gente ve al futbolista como a una entelequia y no se dan cuenta de que es una persona, que tiene la edad del pavo, que tiene disparos hormonales…
- Hablando del tema hormonal, ¿es un mito o una realidad que pasan cosas en las concentraciones?
- Hay parte de realidad y mucho de mito. El descontrol hoy no se admite.
- ¿Qué me dice del escandalete de jugadores teniendo sexo virtual?
- Eso pueden hacerlo en cualquier lado. Los chicos hoy viven de una manera diferente. Después aprenden y se dan cuenta que ese no es el camino.
- ¿Lleva más años en la televisión que Mirtha Legrand?
- No lo sé, pero debe ser difícil encontrar a alguien que, comentando fútbol por televisión, esté en forma ininterrumpida desde el ‘66 hasta ahora.
- ¿Más años de casado que de tele?
- Seis años más de casado.
- ¿Cómo sobrevivió tantos años con la misma mujer?
- Con tolerancia, amor e inteligencia para evitar colisiones y para superar los inconvenientes que te pone la vida..
-¿Una manera de evitar colisiones es rajarse a cubrir un Mundial?
- No, porque desde el ‘74 mi señora viene conmigo. Tomé la determinación de viajar con ella porque me vi tan tonto y tan solo… Me ponía enfrente del Coliseo o veía la torre Eiffel y me daba cuenta que para su sensibilidad iba a ser más importante que para mí.
- ¿Nunca una puteada al aire?
- Que recuerde, no. Esto tiene que ver con la costumbre del trabajo. Si uno se acostumbra a insultar, termina haciéndolo en cualquier lugar. Conozco todos los insultos, soy de la época en que estaba más en la calle que en mi casa pero creo que pasa por el buen gusto.
- ¿Nunca tuvo ganas de insultar a Araujo?
- No, me divertía mucho. Marcelo me preguntaba “¿esto fue penal o estoy crazy, Macaya?. Yo le decía que estaba crazy y que era penal. Marcelo creó un estilo.
- ¿Es el clásico futbolista frustrado?
- No, porque seguí jugando y divirtiéndome hasta hace cuatro o cinco años, en general en la mitad de la cancha.
- ¿Por qué nunca fue a probarse?
- Mi padre me dijo que no firmara con ningún delegado. No pensaba en ir a probarme, no era como ahora que un chico a los 14 años quiere viajar a Europa para salvarse. La meta era jugar para divertirse.
- ¿Cómo anda como pronosticador?
- No juego con los pronósticos porque es muy difícil. Más allá que la gente diga que en el futbol no hay lógica la hay: si no, Brasil no sería campeón del mundo tantas veces. Y si River y Boca les ganan a los demás es porque tienen más poder, más dinero y mejores jugadores a través del dinero.
- ¿Le aburre la Selección?
- No me gusta que sea tan lenta cuando tira la pelota. Por ahí los jugadores y los técnicos entienden que esa es la manera de arriesgar menos y esperan a que se descuide el adversario para sorprenderlo. Yo creo que eso da mucho tiempo para que los demás se recuperen.
- ¿Qué pasó con el Gordo Muñoz con la Mano de Dios?
- Los dos hacíamos radio. Cuando Diego gritó el gol yo le dije bajito al Gordo “fue mano” y él dijo fuerte “fue con la mano y con la cabeza”. El quería gol como todos los argentinos. Yo creo que fue con la mano.
- ¿Se ganó el odio de Maradona?
- Con Maradona tuvimos muchas idas y vueltas porque, en general, no estábamos de acuerdo en formas de entrenar y de jugar. Yo lo veía jugar mal en algunos partidos y teníamos opiniones diferentes. Un día nos enfrentamos en un programa y no hicimos notas durante tres años. En su momento, nos juntamos a tomar un café y el dijo “me equivoqué” ante las cámaras. Eso no lo hace nadie. Diego tiene una nobleza bárbara. Tuvimos una relación con altibajos; me invitó al casamiento, a la presentación de su libro…
- ¿No lo condiciona ir al casamiento de un jugador?
- En general tomo mucha distancia de los jugadores y los técnicos.
- ¿Cómo ve que haya tanto periodista deportivo amigote de los jugadores?
- Se equivocan; es una generación diferente a la mía. Si uno toma un café y charla y después dice que el tipo jugó mal, puede decir “¿pero cómo?, ¿no sos amigo?”. Yo no quiero confusiones, entonces tomo distancia.
- ¿Por qué casi todos los periodistas deportivos dicen que no son hinchas?
- Un periodista maduro no tiene el corazoncito en ningún lado. Es posible que uno haga fuerza por el buen tipo, por el que te dio la nota cuando te la tuvo que dar, por el que no es arrogante cuando ganó.
- ¿La tele convirtió a los jugadores en modelitos?
- No lo hacen por la televisión. Cuando yo comentaba tercera división, había jugadores que se ponían bronceador.
- ¿Usted tiene algo de metrosexual?
- Más cerca de lo saludable que de lo sexual. Bronceador, una crema después de afeitarme…
- ¿Quién le elige la ropa?
- Yo. Las corbatas, mi señora.
- ¿Iría a cantar por un sueño?
- No, porque no tengo buena voz.
- Tití Fernandez ganó…
- Yo lo llamaba permanentemente para decirle que iba a ganar. Había un poco de fanatismo tambien.
- ¿Nunca una mujer en “Fútbol de primera”?
- Son menos creíbles, en general se respeta más al tipo que jugó, que sabe qué se siente.
- Una concepción machista…
- Una concepción real; yo no me meto a hablar de hockey de las Leonas.
- Pero hay mujeres futbolistas…
- Si me hablás de las estadounidenses o de las noruegas sí, porque lo practican mucho mas profesionalmente.
- Se lo van a comer crudo las estudiantes de periodismo deportivo…
- Pueden hacer noticiero. Las mismas mujeres le creen más a los hombres. El fútbol es un juego de hombres. La mujer juega con las manos, abraza a la pelota y el hombre la rompe, la patea, la destroza.
|